|
Por Darío Oroño
Hemos terminado un año y comenzado otro que, sin dudas, se inicia con muchas expectativas para lo personal y social.
Es un tiempo para el análisis de lo que hemos realizado y animarnos a armar esperanzas de futuro para un nuevo año que se abre con nuevas expectativas que, de alguna forma, nos harán trabajar en bien de nuestros ideales y necesidades.
Todo año que se va, y se deja en la historia tiene sus aciertos y errores, pero quisiera quedarme con algunas reflexiones para el año que hemos comenzado y las esperanzas que se renueva hacia el futuro que no conocemos:
a. Lo nuevo trae sueños y proyectos que nos impulsan hacia el futuro.
b. La revisión nos hace ver lo que podemos mejorar para no quedarnos solamente en lo negativo que ha surgido de ciertas situaciones que, quizás, no nos han dejado las mejores actuaciones.
c. Siempre es bueno vislumbrar nuevos objetivos para renovar las fuerzas necesarias para la vida, que implica siempre volver a recuperar las confianzas en lo positivo que tenemos en nuestra personalidad.
d. Reconocer a las personas que nos ayudan en la búsqueda y construcción del bien en cuanto personal como social. Es bueno rodearnos de los seres que nos aportan desde lo positivo y nos ayudan a crecer como seres humanos.
Felicidades en este inicio de año, que todo lo que desean y están buscando los estimados oyentes, se conviertan en realidades y proyectos alcanzables dado que es bueno tener utopías para el futuro que nos hagan creer que aún podemos avanzar y crear nuevas cosas.
Augurios de buenas nuevas para todos.
Saludos y que todo sea para bien.
|