Lun20102014

You must have the Adobe Flash Player installed to view this player.

Artesanos de la cárcel de Puerto Aysén realizaron tallados en madera que formarán parte de la “Cruz de la Misión Juvenil”

Que será instalada en el Santuario de Santa Teresita de los Andes.

En una íntima liturgia celebrada por el Obispo de Aysén en el Centro Penitenciario de Puerto Aysén, se hizo entrega a la Iglesia local de cuatro cuadros tallados en madera que formarán parte de un hermoso proyecto de la Iglesia Católica a nivel nacional: la Cruz de la Misión Juvenil.

 

Esta cruz será instalada en el Santuario de Santa Teresita de Los Andes en Auco, lugar donde confluirán cuadros tallados de todas las diócesis de Chile para formar este gran símbolo de la fe cristiana en tiempos en que la Iglesia de América Latina ha llamado a una gran Misión continental, así lo dio a conocer Monseñor Luis Infanti, quién detalló que los cubos contienen parte de la realidad de cada región.

“Esta cruz está formada por cubos con tallados de madera que reflejan algo de lo que es, vive, celebra, sufre, espera cada una de las regiones de Chile”, indicó.

La Virgen de Aysén, un patagón tomando mate, una guitarra y una verdulera, y el Puente Presidente Ibáñez, están tallados en cada uno de los cuadros que formaran parte de este cubo que representará la región de Aysén en la Cruz de la Misión Juvenil.

Sobre cómo se llegó a la decisión de retratar cada una de estas imágenes, el Obispo Luis Infanti explicó que previo a solicitar los tallados a los internos de la cárcel de Puerto Aysén, se desarrolló un trabajo de discernimiento con los jóvenes de la región para definir cuáles serían los íconos que representarían a Aysén.

“Para que a través de una reflexión y la oración pudieran definir con mayor claridad entre tanta situaciones, problemas y alegrías, cuales son los más relevantes sabiendo que con esto entramos en comunión el resto de Chile”

Los creadores de los tallados son tres artesanos privados de libertad: José Sierpe, Eduardo Albornoz y Bernardo Castillo, que pusieron sus talentos al servicio de la Iglesia de manera desinteresada y poniendo todo su esfuerzo para  plasmar adecuadamente lo que los jóvenes de Aysén ven de su iglesia y su región.

El sacerdote José Barría, capellán de la Pastoral Penitenciaria,  hizo suyas las palabras de uno de los jóvenes artesanos, que dijo sentirse orgulloso y agradecido por la oportunidad de realizar este trabajo para la Iglesia.

“Trabajos que ellos siempre están haciendo, pero que esta vez le pusieron mucho corazón y con un sentido de que ellos son parte también de la Iglesia y querían hacerlo algo bonito”, indicó.

El capellán de la Pastoral Penitenciaria se detuvo en uno de los cuadros, en el que se plasmaron los sufrimientos y dolores de los jóvenes de Aysén, que retrata el Puente Presidente Ibáñez, una cruz que simboliza a los 12 jóvenes del “Caso Aysén”. En él además se grafica una torre de alta tensión, mostrando la preocupación de la juventud por los riesgos que representan las represas para su tierra.

“Y quedo ese dolor, esa pena de la gente de los familiares y ellos también impregnaron el No a las represas que ellos ven como muy peligroso, que atenta contra la naturaleza y contra toda la cultura de la Patagonia”, agregó.

La liturgia de entrega de los tallados para la “Cruz de la Misión Juvenil” se vivió en un ambiente fraterno con los internos del Centro Penitenciario de Puerto Aysén, la que fue amenizada por la música tradicional de la Patagonia, al ritmo de la guitarra de Alejandra Oyarzo y del acordeón del mañihualino Luis Cabezas.