Debido a su visión crítica de los proyectos hidroeléctricos en la Patagonia
Una carta abierta a la comunidad hizo llegar el Obispo de Aysén Luis Infanti de la Mora a los medios de comunicación regional y comunidades cristianas del Vicariato Apostólico, a fin de dar a conocer sus puntos de vista sobre algunas situaciones que han ocurrido últimamente.
En este sentido, el documento señala textualmente “En estos últimos meses no ha faltado quien ha enviado “mensajes” al Obispo de Aysén a través de algunos Medios de Comunicación de la Región. Otros lo han hecho con panfletos, amparándose en la oscuridad de la noche y en el anonimato. Estos últimos no han tenido un mínimo de valor para plantearme personalmente sus inquietudes, como muchos lo hacen”.
Al ser consultado sobre el por qué de esta carta abierta, el prelado explicó que el objetivo es reflexionar sobre las intenciones detrás de los “mensajes” que ha recibido, precisando que las acciones de las que ha sido objeto no son casuales, porque buscan desacreditarlo como referente ético-espiritual.
De hecho en la misiva expresa que “En algunos de estos “mensajes” se quiere presentar al Obispo como opositor intransigente hacia la cuestionada instalación de proyectos hidroeléctricos”. Ante lo que Monseñor Infanti indica que esos calificativos lo único que hacen es desconocer el aporte ético-espiritual que ha hecho la Iglesia de Aysén a través de la carta pastoral “Danos hoy el agua de cada día”, en la que se abordan temáticas diversas.
Muestra de la trascendencia que ha tenido el documento es que ha sido presentado en 38 ciudades con públicos muy diversos.
Respecto de quién estaría detrás de estos hechos, el obispo de Aysén plantea que todo esto es parte de una estrategia, que habitualmente utilizan las empresas que poseen grandes proyectos e intereses, para crear división y desacreditar a las personas que ponen objeciones a sus emprendimientos.
Asimismo en el documento se plantea que “las divergencias están entre los pobres (silenciados y excluidos) y los poderosos.La opción por uno u otro sector marca la misión profética de la iglesia y su acción evangelizadora de anuncio y denuncia para llamar a la conversión”. En esta línea, Monseñor Luis Infanti expresó que la Iglesia de Aysén tiene como misión ayudar a reflexionar a la comunidad en torno a las problemáticas que la aquejan, aportando la mirada ético-espiritual, y que esta postura no es la que provoca división al interior de la propia Iglesia, ya que la unidad de ella se basa en otros elementos.
La carta abierta concluye señalando que “Confío que el diálogo y la claridad en los planteamientos, sobre todo los que surgen de la fe y de la ética, nos ayuden a crecer en la madurez humana, social y religiosa, más allá de los legítimos intereses personales y particulares, para hacer de Aysén y de Chile “una mesa para todos”.
Obispo de Aysén afirma que expresiones en su contra buscan desacreditarlo como referente ético-espiritual