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Conozca los detalles del proceso de Evaluación Ambiental del proyecto
El controvertido proyecto Hidroaysén tiene una larga historia. Las primeras prospecciones y estudios de factibilidad en los ríos Baker y Pascua datan de mediados del siglo pasado, llevados a cabo por empresas japonesas.
Sin embargo, sería Endesa España que en el año 2004 manifiesta explícitamente su interés por levantar un proyecto hidroeléctrico en la región de Aysén, cuya excusa es el incremento de consumo energético del país en vías de desarrollo. Al año siguiente, comenzarían los estudios para la línea DE base ambiental, con la llegada de investigadores de centros de estudios y universidades, particularmente dirigidos a la Provincia Capitán Prat.
El año 2006 se realizan las primeras manifestaciones en contra del megaproyecto, un grupo de ciudadanos se traslada a la confluencia de los ríos Baker y Nef, para mostrar al mundo su desacuerdo con la iniciativa. En julio de ese mismo año en el río Bío Bío, enormes crecidas matan a más de 20 personas, justamente aguas arriba de las megacentrales Pangue y Ralco, instaladas años antes en el sector.
Un año después se incluiría a la iniciativa la empresa Colbún, cuya participación sería del 49 por ciento del total del proyecto Hidroaysén, marca que nace como una manera de “lavar” la imagen dejada por Endesa en los proyectos hidroeléctricos en Ralco y Pangue, en la región del Bío Bío.
En ese periodo se genera la primera encuesta ciudadana en Caleta Tortel, una de las zonas más afectadas por la iniciativa. El resultado es lapidario ocho de cada diez tortelinos rechaza la instalación de las represas. También el 2008 se zanja la disyuntiva de Hidroaysén y el tendido eléctrico, de tal modo que pudiendo ser un mismo proyecto, finalmente se realizarán dos. El primero de ellos con la construcción de las represas, y el segundo con el trazado de alta tensión. Cabe preguntarse si hay alternativa de NO aprobar la línea de transmisión si previamente se aprueba la construcción de las represas, parece un contrasentido.
El pronunciamiento de los servicios públicos a la primera ADENDA, incluido los municipios regionales fue categórica, 32 de 37 oficiaron en su conjunto cerca de 3.000 observaciones contundentes, afirmando que el EIA carecía de información relevante para evaluar de acuerdo a la ley 19.300, siendo al menos 10 instituciones las que de plano llamaron al rechazo.
El 2009 estuvo marcado por las posturas políticas de los pre-candidatos presidenciales y los parlamentarios, quienes o estaban en contra del proyecto eléctrico o mantenían una postura ambigua del apego a las instituciones, posición que coincidía con los candidatos Piñera y Eduardo Frei. En contra se manifestaron Marco Enríquez Ominami y Jorge Arrate.
También el 2009, se presenta la segunda Adenda, la cual arrojó más de mil observaciones relevantes, muchas de ellas persistentes desde la primera ocasión.
Un hito importante en esta cronología es la asunción de Daniel Fernández, militante PPD y ex Director Ejecutivo de TVN, quien a pesar de la posición contraria de su partido respecto del proyecto, relevó en el cargo de gerente general a Hernán Salazar. Fernández asumió una posición mucho más confrontacional con las organizaciones medioambientales y a su vez, ha buscado justificar, cómo no, el emplazamiento del megaproyecto.
Respecto de los opositores, desde un principio lograron posicionar el slogan Patagonia Sin Represas, tanto dentro como fuera del país. A su vez obtuvieron importante financiamiento de organizaciones no gubernamentales chilenas y extranjeras, como asimismo particulares.
Las marchas se sucedieron no sólo en la región de Aysén, sino que se sumaron innumerables grupos en todo el país, en manifestaciones masivas en Santiago, Valparaíso y Concepción, entre otras ciudades. En tanto las encuestas realizadas por diversos organismos, advierten que más de la mitad del país se muestra escéptico respecto de los reales beneficios del megaproyectos de la trasnacional. Es decir, la opinión de la gente es contraria al emprendimiento de Endesa-Colbún.
Sin embargo la iniciativa desde un principio contó con importantes señales desde los gobiernos de turno, entre ellos también la propia administración de Sebastián Piñera, donde el Seremi de Obras Públicas, Quemel Sade, justificó el proyecto a horas de asumir como titular de la cartera y sin conocerlo a fondo.
Otro de los hitos importante en estos años es el anuncio de la construcción de cinco represas, una más que el proyecto original. Sin embargo, aquello sería compensado, según advierten desde la empresa, restando alrededor de 1700 hectáreas de inundación, quedando en poco más de cinco mil de área inundable.
Hidroaysén señala que respeta toda la normativa medioambiental y que las medidas compensatorias, permitirán que la región eleve su nivel de desarrollo, trayendo más trabajo y mejores oportunidades para los aiseninos, incluyendo energía más barata, todo en el marco de su responsabilidad social empresarial.
En los últimos días, se ha denunciado una serie de irregularidades en la Seremi de Vivienda y Sernageomín, entre otras. Además renunció el director del Servicio de Evaluación Ambiental, Eduardo Lagos, dejando su relevo en manos de Bolívar Ruíz, militante socialista que hasta el viernes pasado era director del SEA del Bío Bío y amplio conocedor de este tipo de instancias, ya que vió de cerca los proyectos de Endesa en Ralco y Pangue.
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