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Se trata del columnista y egresado en Derecho de la Universidad de Valparaíso, Luis Cuello Peñailillo, quien denunció ante el Consejo Nacional de Televisión a los canales chilenos por omisiones de información en el Caso Bombas y la huelga de los comuneros mapuches.
Una serie de cuestionamientos son los que realiza el columnista Luis Cuello al tratamiento informativo que se le ha dado al proyecto Hidroaysén en los canales de televisión chilenos, especialmente el noticiero 24 horas de TVN.
Según expresa el autor del blog www.otraprensa.com el financiamiento de la iniciativa energética al noticiero central, le resta toda independencia y condiciona el tratamiento de la información. En su opinión se pasa por alto que se está frente a un conflicto político entre la ciudadanía y un grupo minoritario muy adinerado, apoyado en este caso por el Gobierno.
Cuello hace una distinción en su análisis, entre lo que fue la nula presencia mediática de las situaciones anormales asociadas a Hidroaysén antes de su aprobación el 9 de mayo pasado y lo que vendría después. “Existió una suerte de silenciamiento de la disidencia, no obstante que durante los meses anteriores se fueron generando muchos hechos noticiosos que tenían que ver básicamente con denuncias de irregularidades en el proceso de aprobación; como por ejemplo la donación que hizo Hidroaysén a la Fundación que conduce la esposa del Presidente. Esos son antecedentes que fueron denunciados en su momento como un elemento que inhabilitaría la resolución política que se tomó al respecto”, precisó.
En este sentido, la decisión de Televisión Nacional de tener entre sus auspiciadores a HidroAysén, introduce un elemento de desequilibrio en un debate que debiera tener un mínimo sentido democrático. La ley que crea Televisión Nacional de Chile establece que el pluralismo y la objetividad deberán manifestarse en toda su programación y muy especialmente, en los noticieros, programas de análisis o debate político.
La publicidad pagada por Hidroaysén le da mayor presencia a la iniciativa, libre de ruido, muy por el contrario a la criminalización del movimiento ciudadano opositor, siempre termina como una crónica policial. “Precisamente la publicidad se pasa en la hora del noticiero central y se pasa el mensaje sin ninguna contaminación. En cambio cuando quienes quieren ejercer su derecho a la libertad de expresión son los opositores a Hidroaysén, siempre el mensaje está contaminado por una serie de elementos externos como son estos incidentes, como es la violencia que se ha generado marginalmente en algunas manifestaciones masivas y por lo tanto hay una asimetría y falta de equilibrio al respecto que es bien patente”, puntualizó Cuello.
Según explica Luis Cuello en sus publicaciones, las noticias exhibidas por televisión en torno al emprendimiento energético de Endesa y Colbún, terminan siendo otra dimensión de los spots publicitarios a favor de la iniciativa.
El columnista y habilitado en derecho, recalcó que la publicidad de Hidroaysén no busca vender un producto, más bien tiene un objetivo político, monopolizando así, no solo la generación eléctrica y los derechos de agua, sino también las informaciones. “No hay que pasar por alto que esta publicidad no es una cualquiera, no está vendiendo un producto que se quiere que la gente compre. En el fondo es una propaganda que tiene un objetivo político cual es disminuir el rechazo ciudadano al proyecto y lograr un cierto favor mediante el uso de ingente recursos. Tenemos entonces que Hidroaysén no sólo pretende el monopolio de la generación eléctrica y de los derechos de aguas; sino que también pretende ejercer un cierto monopolio de la palabra”.
Finalmente agregó que este silencio informativo se puede observar en otros ejemplos como la huelga de casi dos meses que sostuvieron los trabajadores de farmacias Ahumada, o con el tratamiento que hace años se le viene dando al conflicto entre los mapuches y el estado chileno. |