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Asimismo el prelado recordó el llamado hecho por la Conferencia Episcopal a un diálogo profundo y a recuperar las confianzas.
Un contundente mensaje de Fiestas Patrias fue el que entregó el obispo de Aysén Luis Infanti de la Mora durante el “Te Deum” celebrado este domingo 18 de septiembre en la Catedral de Coyhaique, y que contó con la participación de autoridades regionales y comunidad en general.
Basada en la lectura bíblica de Juan que trata de cuando Jesús echó del templo a los vendedores, la homilía de este año titulada “El templo de Dios no puede ser un mercado” aborda en profundidad dilemas éticos en torno a la importancia que socialmente se le da al dinero, y como este genera graves injusticias y desigualdades en un país. En este mismo sentido afirma que como seres humanos hemos transformado al mercado global en “nuestro templo” y al dinero en nuestro Dios. “La reacción, los gestos y las palabras de Jesús son profecías también hoy, cuando queremos celebrar nuestra independencia y libertad, nuestra Pascua Nacional y sin embargo reconocemos con asombro e indignación que hemos hecho que el mercado global sea nuestro templo, adoramos al dios dinero a tal punto que lo usamos para engañar y abusar de los hermanos con el dinero y por dinero, estructuramos tal poder hasta llegar a marginar y esclavizar más a las personas y depredar y destruir mas a la tierra en que vivimos”, indico .
Por este motivo, el prelado pidió perdón llamando a la comunidad a una conversión “que se manifieste en nuevos estilos de vida, que nos lleven más a servir a cuidar, a respetar, que a querer dominar”.
Ya refiriéndose más directamente a la realidad social en Chile, Monseñor Luis Infanti enumeró una serie de temas y situaciones que como Pastor le inquietan, preocupan e indignan, entre ellas el lucro en la educación, en la salud, en las semillas, en la energía, entre otros. Asimismo criticó la ausencia de ética en el sector económico, muestra de ello es que cuando por un lado se intenta regular el sueldo mínimo para los trabajadores, no existe similar regulación en el otro extremo, en los sueldos máximos. “Nos preocupa e indigna el lucro en la educación, pero también más allá de ella en la salud, en los fármacos, en el agua potable, en el comercio de las semillas, en la energía, en la minería, en la tecnología, en las concesiones viales, en los grandes holdings y monopolios, nos desgastamos en largas discusiones para fijar los límites de un sueldo mínimo para los trabajadores y por otro lado dejamos infinito liberalismo para los sueldos máximos y el descontrol de las ganancias” expresó.
El Pastor de la Iglesia de Aysén también se detuvo en la efervescencia social imperante en Chile desde hace varios meses, señalando que este descontento es signo de que nuestra sociedad necesita un cambio cultural profundo, y para ello se requiere de la colaboración de todos, generando espacios para el diálogo y la comprensión.“El mal estar de amplios sectores sociales expresados en estos meses, nos lleva a tener mayor conciencia que necesitamos cambios de fondos a nivel social, económico, político, jurídico, espiritual, necesitamos un cambio cultural profundo que requiere tiempo, sabiduría, generosidad y buena voluntad como lo indica la declaración de la Conferencia Episcopal de Chile del 10 de agosto pasado ´Recuperemos la confianza y el diálogo´, por la paz social y por el bien de la Patria no podemos seguir con la falta de diálogo fecundo y con los altos índices actuales de desconfianza en personas e instituciones que deberían ser el motor de la vida democrática y moral del País”, manifestó el Obispo Infanti
El obispo de Aysén concluyó su mensaje invitando a los fieles a hacer “así de Aysén, de Chile y de América Latina una tierra de Dios, una mesa para todos, sin excluidos de los bienes y de las decisiones relevantes que atañen la vida de nuestra Patria”.
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