|
Hasta el sector de la ampliación Padre Antonio Ronchi en Coyhaique, pasaje los Troperos específicamente la vivienda signada con el numero 664, llegó el departamento de prensa de Santa María.
En el lugar pudimos constatar las pésimas condiciones en las que se encuentra el entorno del modesto inmueble de Carmen Silva. Una adulta mayor discapacitada que ha recurrido a las autoridades y a la empresa Aguas Patagonia, a fin de obtener una solución al problema que le impide transitar por su pequeño terreno.
Barro y abundante agua que hasta ahora se desconoce su origen es la que ha repletado el sitio donde esta emplazada la casa de esta abuelita, quien pide a las autoridades que tomen en cuenta su requerimiento. “No he podido ir para abajo tan seguido, usted me ve que ando con bastón. Ayer salí para fuera, me caí y no podía pararme, así que imagínese como me encuentro yo. Harto desconforme como la autoridad no va a poder dar una solución siquiera. No porque uno sea pobre, también tenemos derechos a vivir como la gente”, explicó.
La vecina de la ampliación Padre Antonio Ronchi, añadió que, hasta el día hoy ha llegado personal tanto de la Municipalidad de Coyhaique como de la empresa Aguas Patagonia, pero pasan los días y no hay solución para esta anciana. “Vinieron los de Aguas Patagonias por dos veces, y me dijeron que salía por abajo, como vertiente que hay aquí, dijeron que salía con un poquito de cloro, cuando arreglaron las calles que pudieron haber hecho algún problema con los tubos. De la noche a la mañana cuando me levante estaba así”, nos relató.
Carmen Silva, relató a Santa María que con gran esfuerzo hace ya ocho años se integró a un comité de vivienda y juntó los recursos para poder acceder a la anhelada casa propia, pero hoy se encuentra muy preocupada y triste por lo que le está ocurriendo. “Mucha veces dejaba de comer para tener unos pesos para tener mi casita cuando estuve inscrita en un comité, se llamaba Las Primaveras, así que imagínese estuve como ocho años esperando para que me entreguen esta casa y uno se da cuenta como esta de mala la cosa. Soy un ser humano como cualquiera y cuando el señor nos lleva, nos lleva a todos a un solo lugar”, expresó.
Tanto se habla de la preocupación que tienen las autoridades por los más pobres, los adultos mayores, pero a la hora de reaccionar oportunamente y alejado de los flash y las cámaras el discurso se transforma solo en eso, ya que en lo concreto hay personas que esperan por mucho tiempo una solución que nunca llega, como es el caso de esta abuelita que solo pide una minima ayuda que le permita disfrutar de una mejor calidad de vida. |