Universidad de Aysén entre las diez con mayor endeudamiento del país

Con la intención de afectar lo menos posible el bienestar de los funcionarios de la universidad de Aysén, las nuevas autoridades – encabezadas por el rector Enrique Urra – le presentaron a su comunidad el plan de contingencia para intentar detener la crisis financiera, la cual presenta un déficit de $2.500 millones en los años 2021 y 2022.

De hecho, la situación fue incluso reconocida por las mismas nuevas autoridades, quienes, indicaron que actualmente presentan ingresos por $1.750 millones y egresos por $2.850 millones, evidenciando que de aquí a diciembre presentan una ganancia negativa de -$1.100 millones, dineros que hoy hacen imposible que la casa de estudios le pueda cancelar los sueldos a 140 funcionarios durante este mes de septiembre y diciembre. 

En su oportunidad, la misma comisión nacional de acreditación sentenció que “la Institución dispone de un numeroso plantel de personal no académico, el que aumentó de 28 personas en cargos administrativos y directivos en 2017 a 120 en 2021”. En el mismo documento se señaló que “en cuanto al personal académico, su aumento fue de 27 a 138 en el mismo periodo”. 

Audio: Enrique Urra, rector universidad de Aysén 

Si se toma en cuenta el nivel de gasto en salarios y la dotación de personal, se observa que en el año 2018 la universidad tenía 133 profesionales, número que se incrementó a 321 este 2023, incrementando su gasto salarial en 402 millones.

Otro antecedente no menor da cuenta de dónde proviene el financiamiento, el cual proviene en casi un 90% del nivel central, apalancando $1.250 millones, gestionando desde la propia universidad tan solo $350 millones. 

Desde el Mineduc reiteraron que la opción de cerrar la universidad no es tal, agregando que desde la subsecretaría de educación superior comprometió la llegada de un profesional especialista en gestión universitaria para asesorar técnicamente a la casa de estudios. 

Audio: Isabel Garrido, seremi de Educación

En paralelo, el pasado fin de semana se reunieron en una mesa la nueva directiva de la universidad, con el gobierno y el gore a fin de empezar a analizar cómo salir de la crisis que tiene a la universidad de Aysén como una de las mayores pérdidas a nivel país.