Transportistas escolares denuncian agresiones de padres y apoderados en Coyhaique

Las clases del segundo semestre se reanudaron este lunes en gran parte de la región de Aysén. El  retorno estuvo marcado por la preocupación de los transportistas escolares de Coyhaique, quienes realizaron una grave denuncia que los afecta: Agresiones físicas y verbales se consumaron durante el primer semestre, violentos actos por parte de apoderados que los obligó a realizar cinco denuncias ante la justicia. 

De acuerdo a los representantes del gremio, las agresiones más comunes son garabatos e insultos cuando solicitan sus espacios debidamente reglamentados para ir a buscar a los pequeños – muchos de ellos con discapacidad – llegando incluso a agresiones físicas y otro tipo de hostigamientos.

 William Salas, Transportista Escolar

Lo más grave de esta denuncia, es que en muchas ocasiones son los mismos niños, niñas y adolescentes quienes presencian los actos violentos de algunos apoderados o familiares de los estudiantes, situación que claramente no hace agradable el retorno a sus hogares, menos para quienes deben cumplir con la misión de transportarlos y cuidar de sus vidas. 

Rosa Jara, Transportista Escolar 

Por lo mismo, desde la institucionalidad, desde el ministerio de Transportes y Telecomunicaciones y el Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género, impulsaron una campaña denominada Viaje Escolar Seguro para mejorar el actual panorama.

Hans Zimmermann, Seremi de Transporte y Telecomunicaciones 

La preocupación es tal por parte de los transportistas escolares, que debieron intervenir las autoridades, ya que las denuncias fueron plasmadas ante Carabineros, las de igual forma fueron derivadas al Ministerio Público, en atención a los mismos antecedentes aportados por los afectados en diversos establecimientos educacionales de la capital regional.

Hans Zimmermann, Seremi de Transportes y Telecomunicaciones

William Salas, Transportista Escolar

Las agresiones van de la mano de la menor cantidad de transportistas escolares existentes en Coyhaique, que actualmente no superarían los veinte, sumado a las dificultades para poder estacionarse, por la intromisión de particulares que no respetan las leyes del tránsito y que puede conllevar multas entre 1 a 1,5 UTM.