Controvertida es la medida del alcalde de Aysén, Luis Martínez, de retirar la solicitud de reconocimiento del humedal urbano “Las Ranas”, ubicado en la Costanera Condell de la ciudad porteña.
Recordemos que el ingreso de esta solicitud al Ministerio de Medio Ambiente, data de septiembre del 2024, impulsada por diversas organizaciones, pero que tuvo una génesis en el trabajo educativo de establecimientos de la ciudad.
El porqué de esta controvertida medida, que revierte el cuidado de este espacio fundamental para el ecosistema, lo explica el propio alcalde Luis Martínez.
Luis Martínez // Alcalde de Aysén
La Convención Relativa a los humedales de Importancia Internacional, que se conoce en forma abreviada como Convenio de Ramsar, por la ciudad en la que se firmó este pacto, en Irán, indica que estos espacios “son indispensables por los innumerables beneficios o “servicios ecosistémicos” que brindan a la humanidad, desde suministro de agua dulce, por su biodiversidad, hasta control de crecidas, recarga de aguas subterráneas y mitigación del cambio climático”.
Este resguardo del humedal nace del interés de un grupo de estudiantes y organizaciones. La primera inquietud la tuvieron las profesoras Yanara Martínez y Giovanna Lanzarini, del Colegio Sagrada Familia, docente que lamentó la decisión del alcalde Martínez de no avanzar en esta solicitud.
Giovanna Lanzarini // Profesora Colegio Sagrada Familia
A través de la iniciativa denominada Humánade, los estudiantes del Colegio Sagrada Familia detectaron las malas condiciones de este espacio, con muchos desechos en dicho punto de la costanera Condell. Diversos trabajos de limpieza motivaron a esta comunidad educativa a iniciar la cruzada para solicitar el reconocimiento de “Las Ranas” como humedal urbano
Giovanna Lanzarini // Profesora Colegio Sagrada Familia
Desde la Secretaría Regional Ministerial de Medio Ambiente, aseguran que seguirán trabajando para que este humedal sea protegido por el Estado de manera oficial.
Yoal Díaz // Seremi de Medio Ambiente
Como dato, la investigadora Beatriz González, del Centro Regional Fundación CEQUA, en una columna replicada por la Fundación Terram, da cuenta de la importancia de los humedales, ya que constituyen verdaderos ” filtros naturales que depuran el agua absorbiendo contaminantes, a la vez que adquieren, almacenan, reciclan y procesan nutrientes; intervienen en la regulación climática, acumulando el 30% del carbono generado en el planeta, capturando doce veces más CO2 que las selvas”, según plantea.
Eso aparte de lo que podemos ver a simple vista en el humedal ubicado en Puerto Aysén, ya que estos espacios son hábitats para una gran diversidad de especies. Además, en un aspecto muy pertinente a nivel local, son verdaderas “esponjas” que absorben precipitaciones, en una ciudad como Puerto Aysén en la cual la lluvia es abundante, propiciando de paso que se minimicen los riesgos latentes de crecidas de ríos, ya que al circular el agua de forma lenta entre su espesa vegetación, reduce las inundaciones.
Las organizaciones esperan una instancia de acercamiento con el municipio, para revertir esta decisión del alcalde, de por ahora, no persistir en la solicitud de denominarlo oficialmente como humedal urbano.
