Regional | Encuesta da cuenta que estudiantes de Aysén se sienten vulnerables emocionalmente

Cifras preocupantes sobre el bienestar emocional y los factores de riesgo en adolescentes de segundo medio de la Región de Aysén, reveló un reciente análisis del Observatorio Chileno de Drogas del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA).

La Encuesta de Juventud y Bienestar, aplicada en 2024 en 27 establecimientos educacionales de 8 comunas de la región, consultó a 1.261 estudiantes sobre diversos factores que inciden en su salud mental, entorno familiar, uso del tiempo libre y consumo de sustancias.

Si bien un 78,8% de los jóvenes se siente contento con su vida y un 58,5% se considera físicamente fuerte y saludable, también se observaron signos claros de vulnerabilidad emocional, un 39,3% piensa que no es bueno en nada y un 14% manifiesta sentirse solo. 

María Victoria Contreras / Directora Regional de SENDA

La relación con sus padres también es motivo de preocupación. Un 34,4% de los adolescentes encuentran difícil hablar sobre temas personales con sus progenitores o cuidadores, un 15,3% no se siente en condiciones de pedirles consejos sobre sus estudios y un 11,6% dice que es difícil obtener cariño o calidez en el hogar. Estas cifras muestran un aumento en comparación con la medición anterior.

María Victoria Contreras / Directora Regional de SENDA

En cuanto al consumo de sustancias, un 50,5% de los jóvenes que consumen marihuana reconocen que su grupo de amigos también lo hace. Además, el 14% se ha emborrachado, cifra que aumenta al 15,4% entre quienes presentan bajo control parental. En el grupo que declara dificultades para recibir cariño, el consumo de marihuana asciende al 41,5%.

María Victoria Contreras / Directora Regional de SENDA

El estudio también evidencia un contexto social complejo, 4 de cada 10 adolescentes han sido parte de grupos que se burlan de otros, que han dañado físicamente a alguien o han iniciado peleas con otros grupos. Estas cifras confirman la influencia del entorno escolar y social como factor determinante en el comportamiento juvenil.

La encuesta reveló que el tiempo en redes sociales entre estos adolescentes supera significativamente al dedicado a actividades recreativas, ya que seis de cada diez jóvenes pasan al menos tres horas al día conectados a un dispositivo digital.

La encuesta pone sobre la mesa un desafío urgente: fortalecer los lazos familiares, mejorar la comunicación con los adolescentes y promover espacios seguros donde puedan expresar sus emociones, dudas y sueños. Solo así será posible revertir las cifras que hoy alertan sobre una generación que, pese a mostrarse feliz en apariencia, carga silenciosamente con sentimientos de soledad, fracaso y desesperanza.