Barómetro Regional: Un 58% cree que descentralización de Aysén está estancada

Este viernes fueron presentados los resultados del primer Barómetro Regional de Aysén, estudio aplicado a 465 residentes de la zona a inicios de 2025. La medición abordó percepciones sobre identidad regional, calidad de servicios, medios de comunicación, desarrollo, descentralización y evaluación general del territorio aysenino.

Uno de los datos más relevantes fue la percepción sobre descentralización: un 58% de los encuestados considera que la región está estancada, un 31% percibe avances y un 10% cree que hay retroceso.

Desde el Gobierno Regional valoraron el estudio elaborado por la Universidad de Aysén, destacando que sus resultados servirán para reorientar políticas y mejorar la percepción ciudadana a futuro.

Marcelo Santana Vargas / Gobernador Regional de Aysén 

Una mirada similar planteó el administrador provisional de la Universidad de Aysén, Juan Pablo Prieto Cox, quién señaló que este Barómetro es un estudio global y representativo, que le permitirá al Gobierno Regional y otras entidades trabajar en pos de acortar las brechas reconocidas en esta investigación.

Juan Pablo Prieto Cox / Administrador U. Aysén 

Uno de los temas más sensibles fue el acceso a servicios. En cuanto a notas, Salud obtuvo un 3,4, transporte público (3,9), vivienda (4,1), conectividad vial (4,2) y educación de calidad (4,3) teniendo las peores evaluaciones. En contraste, los servicios mejor valorados fueron la conectividad digital (4,9) y el acceso a agua potable (5,4).

En cuanto a descentralización, la mayoría de los encuestados manifestó que las decisiones en áreas clave como transporte, vivienda, seguridad, salud y fomento productivo deberían ser tomadas por autoridades regionales, por sobre las nacionales y comunales.

Finalmente, al evaluar a los agentes del desarrollo regional, los mejor percibidos fueron los medios de comunicación (75% los considera un aporte), las universidades (63%) y las organizaciones sociales (59%). En el otro extremo, los peor evaluados fueron los diputados y senadores (75% los considera poco o nada útiles), seguidos por el gobierno central (65%).