Once años se cumplieron de la partida de Ramón Belmar, popularmente conocido como “El Tío”, personaje icónico de la región que el pasado viernes revivió gracias al lanzamiento de un libro de 75 páginas que rescata su estadía en la región y forma de vida, en un trabajo conjunto entre el Vicariato Apostólico de Aysén y el escritor Eleodoro Sanhueza.
El trabajo, titulado “El Tío: Yo pidiendo, no robando”, relata los días de Belmar en la capital regional, principalmente de su última década, la cual compartió muy estrechamente con el Obispo Luis Infanti, quien lo acogió en su hogar, y donde pudo gozar de los cuidados de la señora Alba Aguilera, colaboradora del lugar.
Alba Aguilera / Trabajadora Vicariato Apostólico de Aysén
Los últimos diez años de vida, Ramón Belmar lo pasó con el Obispo Luis Infanti, quien dijo sentir el deber de mostrarle al resto de la población quién realmente era “El Tío”, un hombre que calificó como inteligente, solidario, de fe, y lamentablemente sufrida.
Obispo Luis Infanti / Vicariato Apostólico de Aysén
El trabajo plasmado en el libro fue bien recibido por su familia, quienes agradecieron el trabajo realizado por la Iglesia de Aysén para mostrar a la persona detrás de ese personaje que por años acompañó a miles de ayseninos y coyhaiquinos, quienes de una u otra forma conectaron con su forma de vida.
Kerdy Belmar / Sobrina de El Tío
Para Eleodoro Sanhueza, colaborador del libro, lo más relevante fue poder plasmar parte de la existencia de Ramón Belmar, una vida que a veces es escondida por la sociedad, por tratarse de una persona en situación de calle, situación que jamás renegó.
Eleodoro Sanhueza Ramírez / Colaborador del libro
De esta forma se pudo concretar la publicación del libro, trabajo que expone los últimos días de Ramon Belmar, fallecido en octubre de 2014 a la edad de 70 años, y quien en vida alcanzó a ser distinguido como Coyhaiquino Destacado el año 2013 por parte de la municipalidad. Usted puede adquirir este trabajo de 75 páginas en La Librería (Arturo Prat #162) y en las oficinas del Vicariato Apostólico de Aysén (Bilbao 2105).
