Un recorte presupuestario a nivel nacional de 875 millones de pesos y el cierre inminente de oficinas regionales en Maule y nuestra región de Aysén, mantiene en alerta y movilizados a los trabajadores del Instituto Nacional de la Juventud, tanto a nivel local como nacional.
La acción es de evidente rechazo al recorte presupuestario que pretende aplicar el Gobierno para la ejecución 2026 de los programas dirigidos a las juventudes, tal como plantea Yuksu Ramos, el presidente de la asociación de funcionarios Injuv.
Yuksu Ramos // Pdte. Asoc. Funcionarios INJUV
De acuerdo con la propuesta ingresada al Congreso en el marco de la Ley de Presupuestos 2026, INJUV enfrenta una disminución de 875 millones de pesos, recursos que hoy sostienen programas claves como Hablemos de Todo, Compromiso Joven, Observatorio de las Juventudes y Voluntariado.
En el caso de las direcciones regionales del Maule y Aysén, estas podrían ser cerradas culminando el año 2025.
Por ahora, las acciones continuarán, tal como indicó el presidente de la asociación de funcionarios Injuv a nivel nacional.
Yuksu Ramos // Pdte. Asoc. Funcionarios INJUV
Aseguran que con esta medida impulsada por el Ejecutivo, se eliminarían espacios públicos y gratuitos donde las juventudes de diversas comunidades hoy se organizan, se capacitan y participan activamente en la construcción de sus territorios. A ello se suma que 48 funcionarias y funcionarios perderían sus empleos en diciembre del año en curso, afectando directamente la continuidad del trabajo territorial que se realiza en todo el país.
Desde este viernes 3 de octubre, las y los trabajadores mantendrán un paro de manera indefinida, realizando acciones de movilización y visibilización en Santiago y en todas las regiones del país, en defensa de las juventudes, del trabajo público y de la dignidad laboral.
