Coyhaique | Dannabot: El robot que traduce lengua de señas está en búsqueda de apoyo económico

Dannaboot. Ese es el nombre del robot creado por las alumnas Antonia Sanhueza, Helena Hevia y Leonor Lara, a petición de su coordinador del Departamento de Ciencias, Rafael Silva, del colegio Alianza Austral, que hoy busca resolver la necesidad de comunicación de las personas que padecen sordera.

La idea nació antes de irse a sus vacaciones de invierno, cuando el docente les explicó que quería participar en un concurso nacional de robótica, el que finalmente ganaron, que las llevó a idear el robot tras conocer la realidad de una mujer coyhaiquina que padece de pérdida auditiva, concentrando todos sus esfuerzos por mejorar su diario vivir y el de otras 179 mil personas en Chile a través de Dannabot. 

Elena Hevia / Creadora de Dannabot

Ahora bien, ¿en qué consiste Dannabot? Según sus creadoras, se trata de un traductor de lengua de señas, el cual se activa al momento de que una persona se exprese en lenguaje de señas, a lo cual el software lo traducirá tanto en audio como texto. 

Elena Hevia / Creadora de Dannabot

El proyecto también está pensado para personas que hablen otros idiomas, facilitando aún más la comunicación entre las personas que compartan un determinado espacio común. 

 Antonia Sanhueza / Creadora de Dannabot

La iniciativa le fue presentada a la agrupación Ascoy, que actualmente cuenta con 35 socios que padecen sordera en Coyhaique, quienes se mostraron felices por la idea de estas jóvenes alumnas, esperando que pronto vea la luz para ayudar a una comunidad necesitada de este tipo de tecnologías.

Luis Urbina / Presidente Ascoy Coyhaique

El sueño de llegar a las olimpiadas de robótica de Singapur es grande, puesto que de tener una buena performance su idea podría ser financiada en un cien por ciento y ser una realidad en los próximos meses u años, donde la intención primaria es tener un Dannabot en cada servicio público al menos. 

Antonia Sanhueza / Creadora de Dannabot

Hoy eso sí, el problema que enfrenta el trío es económico, puesto que para llegar a Singapur deben reunir $21 millones de pesos, y hasta hoy tienen un déficit de $6 millones. 

Si usted quiere ayudar a los jóvenes a cumplir su sueño puede aportar dinero a la cuenta corriente de la Corporación Educativa Alianza Austral del banco BCI, número 529833323.