Acompañada por el majestuoso sonido y la fuerza de las aguas de la Cascada de la Virgen, la Iglesia de Aysén celebró este 8 de diciembre su tradicional peregrinación y eucaristía patronal. La jornada reunió a sacerdotes, diáconos, religiosas y al padre obispo Luis Infanti, quien días antes había cumplido 26 años de ordenación episcopal.
Entre cantos y oraciones, la Cascada de la Virgen —ubicada en el kilómetro 32 de la ruta CH-240, entre Coyhaique y Puerto Aysén— volvió a ser el escenario de esta fiesta del pueblo, realizada bajo el lema: “María, mujer de la promesa y madre de la esperanza”.
Desde temprano, peregrinos y participantes iniciaron su camino a pie, en bicicleta, automóvil o bus, respondiendo a esta convocatoria de fe. Por distintos motivos, todos acudieron a saludar a la Virgen y renovar su compromiso con la Iglesia. Ellos fueron, una vez más, los protagonistas de esta celebración vicarial.
Camila Sepúlveda – Jaime Mansilla – Peregrinos Cascada de la Virgen
Peregrinos Cascada de la Virgen
El diácono permanente, Mario Rojas, llegado este 2025 a la región de Aysén, también compartió sus impresiones al participar por primera vez en esta celebración vicarial.
Mario Rojas – Diácono permanente
Durante la eucaristía, y en el marco de los 70 años de creación del Vicariato Apostólico de Aysén, se entregaron una vez más las nuevas Orientaciones Pastorales de la Iglesia de Aysén a las parroquias de Coyhaique y Aysén. La instancia también permitió reconocer la labor de José Luis Vásquez, quien, después de 18 años de servicio, dejó el cargo de administrador vicarial, y dar la bienvenida a Ricardo Espinoza, quien lo reemplazará en el cargo.
En su homilía, el padre obispo Luis destacó el sentido de la fiesta de la Inmaculada Concepción, celebrada en medio de la majestuosidad de la naturaleza que rodeaba a los presentes y en sintonía con la realidad del mundo actual. Finalmente, subrayó la riqueza de todo lo vivido durante la jornada de peregrinación y celebración.
Padre Obispo Luis Infanti
Al concluir esta gran fiesta vicarial, los asistentes y peregrinos se mostraron profundamente contentos y fortalecidos en su fe. Tras un renovado encuentro en la Patagonia con la “Mamá de Aysén” y su hijo Jesús, regresaron ordenadamente a sus hogares.
Carabineros de Chile, institución que colaboró con el Vicariato Apostólico de Aysén en la coordinación y resguardo de esta convocatoria eclesial, informó que toda la jornada se desarrolló con normalidad y sin incidentes.
