Tras confirmarse que Miguel Ángel Calisto cuenta con fuero parlamentario desde que se concretó su elección como senador por la Región de Aysén, se produjo la suspensión del procedimiento judicial en su contra. No obstante, desde la Fiscalía fueron enfáticos en señalar que los cuatro imputados en este bullado caso, de larga data investigativa, ya habían sido formalizados por el delito de fraude al Fisco.
Durante la audiencia, el Ministerio Público describió una dinámica en la que se identifican dos actores clave: Miguel Ángel Calisto y Roland Cárcamo. Este último no se encontraba habilitado para percibir remuneraciones por asesorías, gestiones o labores de apoyo político realizadas en favor del entonces candidato y posterior diputado Calisto. Ante esta situación, habría entrado en escena su pareja, Carla Graf, a quien se le efectuaban los pagos, según lo expuesto tanto por la Fiscalía como por el Consejo de Defensa del Estado.
Hernán Libedinsky // Fiscal Regional de Aysén
El cuestionamiento central apunta al rol que cumplía Carla Graf como asesora parlamentaria. De acuerdo con lo planteado en audiencia, existiría un mecanismo mediante el cual dicha asesoría no se habría realizado efectivamente, pese a lo cual Graf habría percibido honorarios que superarían los 103 millones de pesos.
Hernán Libedinsky // Fiscal Regional de Aysén
En este contexto surge la figura de Felipe Klein, quien, según lo expuesto por el fiscal regional Hernán Libedinsky, presuntamente habría recibido depósitos en el marco de esta misma dinámica, provenientes de Carla Graf.
Hernán Libedinsky // Fiscal Regional de Aysén
Cabe recordar que aún está pendiente definir si la Fiscalía solicitará un nuevo proceso de desafuero respecto del actual senador electo Miguel Ángel Calisto. En cuanto a los otros tres imputados, quedaron sujetos a las medidas cautelares de arraigo nacional y firma periódica, mientras se desarrollan los 120 días fijados para la investigación de esta causa por fraude al Fisco.
