Un operativo coordinado entre la Policía de Investigaciones (PDI), la Armada de Chile y la Corporación Nacional Forestal (CONAF) se desplegó en el Parque Nacional Laguna San Rafael, luego de que registros difundidos en redes sociales evidenciaran la circulación de motos de agua en un área protegida, situación que podría haber generado impactos sobre el ecosistema glaciar.
Las diligencias fueron instruidas por el Ministerio Público a la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente y Patrimonio Cultural (Bidema) Aysén, con el objetivo de determinar eventuales responsabilidades y establecer si existió vulneración de la normativa vigente.
El subcomisario Pedro Hernández, de la Bidema Aysén, explicó que el trabajo en terreno incluyó la fijación del sitio del suceso y la verificación de los puntos desde donde se captaron las imágenes aportadas por la comunidad.
Subcomisario Pedro Hernández / Bidema PDI Aysén
El Plan de Uso Público del Parque Nacional Laguna San Rafael establece restricciones claras para visitantes y operadores turísticos, entre ellas la prohibición de perturbar fauna silvestre, utilizar sectores no habilitados para navegación y respetar estrictamente las normas de seguridad definidas para el área.
El sargento segundo Carlos Hermosilla señaló que las empresas de turismo aventura deben operar con permisos al día y dentro de los límites establecidos.
Carlos Hermosilla / Capitanía de Puerto Pto. Chacabuco
El uso de vehículos motorizados no está permitido dentro de áreas silvestres protegidas, salvo casos excepcionales asociados a investigación científica autorizada. Estas prácticas pueden provocar alteraciones en la fauna, los cuerpos de agua y los hábitats glaciales, contraviniendo los objetivos de conservación del parque.
