La conectividad aérea en la Región de Aysén comienza a vivir una de sus mayores transformaciones en décadas. El avance simultáneo del nuevo Terminal de Pasajeros y la normalización de la pista del aeródromo de Balmaceda proyecta no solo mejorar la experiencia de viaje, sino también impulsar el desarrollo productivo y turístico del territorio.
Durante una visita inspectiva, autoridades del Ministerio de Obras Públicas, la Dirección General de Aeronáutica Civil y la concesionaria a cargo revisaron el estado de ambas iniciativas, que en conjunto representan una inversión cercana a los 82 mil millones de pesos.
El Secretario Regional Ministerial de Obras Públicas, Luis Prieto Epuyao, destacó que el nuevo terminal presenta un avance cercano al 88% y que su puesta en marcha parcial podría concretarse durante el segundo semestre de este año.
Luis Prieto Epuyao / Seremi de Obras Públicas
Paralelamente, el proyecto de normalización del aeródromo, que considera una inversión superior a los 34 mil millones de pesos, avanza conforme a su programación, incorporando mejoras claves para la seguridad aeronáutica.
El jefe del Aeródromo de Balmaceda de la DGAC, Carlos Aliaga Ramírez, explicó que las obras apuntan principalmente a modernizar la infraestructura operacional.
Carlos Aliaga Ramírez / Jefe Aeródromo de Balmaceda DGAC
Desde la Concesionaria Red Aeroportuaria Austral, su gerente técnico Jorge González destacó que el nuevo terminal marcará un salto significativo en capacidad y estándares de servicio.
Jorge González / Gte. Téc. Concesionaria Red Aeroportuaria Austral
El recinto además contará con autonomía en suministro de agua, electricidad y gas, permitiendo mantener operaciones durante emergencias prolongadas.
Las obras posicionan al Aeródromo de Balmaceda como un eje estratégico para Aysén, fortaleciendo la movilidad de residentes, el turismo y las actividades productivas.
Con la futura operación del nuevo terminal, la infraestructura aérea regional no solo ampliará su capacidad, sino que también se proyecta como una renovada puerta de entrada a la Patagonia chilena, alineada con los desafíos de crecimiento y descentralización del territorio.
